Desertificación


desertificación

El peligro latente de la desertificación

La desertificación es la degradación de las tierras causada por una variedad de factores, como el cambio climático y las actividades humanas. Es de recalcar que la desertificación es uno de los más importantes problemas ambientales a nivel mundial hoy.
Las tierras desertificadas ocupan aproximadamente el 40% de la superficie terrestre del planeta y son el hogar de más de 2 millones de personas. Se ha estimado que un 10-20% de las tierras utilizables ya están en vías de desertificación, siendo el área total afectada por la desertificación entre 6 y 12 millones de kilómetros cuadrados.

Causas Históricas de desertificación

La desertificación es un fenómeno histórico, los grandes desiertos del mundo se formaron por procesos naturales que interactúan durante largos intervalos de tiempo. Durante la mayor parte de estos tiempos, los desiertos han crecido y reducido independiente de las actividades humanas. Hoy en día están inactivos debido a que son estabilizadas por la vegetación. Pero hay un riesgo de un patrón de re-activación dado por cantidades crecientes de las actividades de sobrepastoreo y la deforestación. La disminución de las precipitaciones es también una causa, así como la destrucción de las plantas perennes locales.

Causas Contemporáneas de desertificación
La causa más común de la desertificación es el cultivo excesivo de las tierras semi-desérticas. Los ecosistemas de las tierras secas ya están muy frágiles, y rara vez se pueden sostener tras el aumento de las presiones que resultan del crecimiento de la población. Muchas de estas áreas son inadecuadamente abiertas al desarrollo, cuando no pueden sostener los asentamientos humanos ya existentes. El exceso de cultivo hace que los nutrientes en el suelo se agoten más rápido de lo que se restauran y las prácticas de riego inadecuado de los suelos salinizados resultan en el agotamiento de los acuíferos

Lucha contra la desertificación
Algunos países han desarrollado Planes de Acción para contrarrestar sus efectos, particularmente en relación con la protección de la flora y fauna en peligro de extinción. La reforestación no es sólo un tratamiento de los síntomas. Organizaciones ambientales trabajan en lugares donde la deforestación y la desertificación están contribuyendo a la pobreza extrema. Allí se concentran principalmente en educar a la población local acerca de los peligros de la deforestación y, a veces los emplean para cultivar plantas, que se trasladan a zonas más gravemente deforestadas durante la estación lluviosa.


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