El estadio del Athletic Club de España consigue el certificado LEED


El nuevo estadio del Athletic Club de España, San Mamés, ha sido galardonado recientemente con una certificación LEED (Leadership in Energy and Environmental Design, por sus siglas en inglés). La misma, es una de las certificaciones que tiene por objetivo premiar a las edificaciones energéticamente sostenibles más importantes a nivel internacional. Este importante reconocimiento, convierte al nuevo estadio de San Mamés en el primer campo de fútbol en la historia de Europa en conseguir esta certificación.

Para conseguir una certificación LEED, se debe valorar y determinar una gran importancia en el grado de sostenibilidad de los edificios, en base a: categorías de integración en la parcela, ahorro posible en los servicios públicos como la energía y el agua, el uso e implementación de materiales de bajo impacto ambiental en la construcción, calidad del ambiente interior y exterior, además de innovación y diseño. El proceso de certificación para el nuevo estadio, se comenzó posterior a las primeras etapas del diseño del mismo. De esta forma, se logró planear cada paso en la construcción del estadio, y el propósito se ha podido llevar a cabo exitosamente a lo largo de toda la fase del proyecto y de la construcción.

Estadio del Athletic Club

Algunas de las características del edificio mas destacables y valoradas a la hora de la certificación, son: su método en la integración del estadio en el ambiente urbano, el fomento de uso del transporte público a la población para poder concurrir al estadio, y también el ahorro de agua, al cuál puede alcanzar una cifra del 47% de agua potable que se puede ahorrar, con respecto a un edificio de referencia similar pero que cuenta con equipamiento estándar.

También, en el caso de esta construcción, en lo que se ha buscado priorizar es en el ahorro de energía. Esto conlleva todo un reto para un edificio de estas características, al cuál debe asegurar unas condiciones ideales para el desarrollo de los partidos. Debido a la alta utilización de materiales reciclados y de origen local, se ha logrado disminuir en una forma notable la huella ambiental del edificio, y se ha logrado cambiar materiales que pudieran producir partículas nocivas en el aire, gracias a el uso de materiales “respetuosos” o “amigables” con el medio ambiente.


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