Extraen el oro de la basura electrónica con la ayuda de bacterias


Las bacterias, más allá de solo ser un dolor de cabeza, son varias cientas de miles de ciertos tipos, las que pueden tener capacidades bastante beneficiosas para la humanidad. La Chromabacterium violaceum es un tipo de bacteria capaz de producir una sustancia conocida como cianuro. La cual tiene la capacidad de intervenir en el proceso de separación de metales constituyentes de los componentes electrónicos.

 

La idea de utilizar a esta bacteria para poder aprovechar algo de entre la basura electrónica, es parte de los estudios sobre los diversos comportamientos que pueden tener las bacterias que han llevado acabo los estudiantes ingenieros del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM). Procesos utilizados para el tratamiento de este tipo de desechos, con tal de extraer el oro y la plata, resulta muy caro y tóxico.

Los jóvenes ingenieros a cargo del proyecto informan que las bacterias, son modificadas genéticamente, y estas hacen más que el simple hecho de generar dicha sustancia en el proceso. Estas también consumen el cianuro, por lo que en el proceso de liberación de metales, no se preocupan tanto por el hecho de que se llegue a generar residuos tóxicos para el medio ambiente.

“El cianuro forma unos iones complejos con la plata y el oro, los cuales quedan disueltos en el medio. Entonces se pasan a una celda electroquímica y, por medio de enzimas, precipitan y se separan los metales solos”, palabras de la estudiantes de noveno semestre de Ingeniería en Biotecnología, Alejandra Vela Elizondo, quien es a su vez coordinadora del proyecto.

La primera etapa culminada por el equipo conformado por 14 estudiantes, consistió en el poder contar con una muestra de cianuro que fuera producido por la bacteria para así lograr la disolución de oro y plata presente.

Sin embargo, con su primer logro llegaron a la incógnita de ¿cómo manejar el cianuro?, la cual es una sustancia sumamente contaminante.

Bueno, es ahí donde entro la ingeniería genética, que fue la que les permitió saber cómo hacer para que la bacteria no se viera afectada por el cianuro del medio. Informa, la señorita Elizondo, que “Le hicimos una modificación genética a la bacteria para que no le afectara el cianuro del medio, y también logramos que lo procesara y lo convirtiera en su propio alimento”

Por los momentos, el proceso de separación ideado por los estudiantes de ingeniería se encuentra todavía en fase de prototipo, y están en la búsqueda de que este pueda llegar a ser integrado a alguna línea de producción de alguna empresa, para lo cual se realizan trámites de protección a la propiedad intelectual.

Su investigación también les ha hecho merecedores de una medalla de oro en el concurso internacional de biotecnología “iGem”, realizado en Boston, Estados Unidos.

Además, comentan que también habían trabajado con Acidithiobacillus ferrooxidans, que es el nombre de otra bacteria que tiene una capacidad de apoyar en el proceso de separación de metales. De la cual se obtuvieron resultados positivos, al separar metales como cobre, níquel y Zinc, metales que pueden ser reutilizados nuevamente para la fabricación de componentes de computador.
¿Qué opinas sobre la posibilidad de utilizar bacterias para un beneficio sin riesgos?


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