La búsqueda del biocombustible perfecto


En varios lugares del mundo, se dedica tiempo, esfuerzo y dinero para la investigación dedicada a la búsqueda de un combustible no contaminante, económico de fabricar y que sea accesible para toda las personas. Ese es el objetivo de uno de los proyectos, el cuál se está desarrollando en la Universidad de Santa María, ubicada en España.

El proyecto CONICYT FONDEF-D09I-1070, está apoyado por las áreas de el Centro de Tecnologías Ambientales (CETAM), el Departamento de Química y el Departamento de Ingeniería Mecánica de dicha universidad. Además, para colaborar con la investigación del proyecto, se ha citado a Magín Lapuerta, profesor del Departamento de Ingeniería Industrial e investigador del Instituto de Combustión y Contaminación Ambiental de la Universidad de Castilla, La Mancha (España).

Francisco Cereceda, profesor de CETAM y académico del Departamento de Química, señala:“El tema de los biocombustibles en el proyecto FONDEF está pensado entendiendo que Chile debiera incorporar en el futuro un espectro más amplio de combustibles renovables, en particular biocombustibles, y la pregunta directa es: ¿qué biocombustible es el que podría producir el mayor beneficio ambiental y el menor perjuicio hacia la salud y a la contaminación, cuando se decidiera importar un porcentaje mayor de biodiesel en Chile?”.

España es uno de los mayores importadores de biodiesel en Europa, por eso está investigando distintos tipos de biocombustibles de origen diverso, desde aquellos elaborados a base del reciclaje de aceite usado, hasta otros en base a distintos tipos de grasa de vegetales o animales.

Estación de Biodiesel

El objetivo de el proyecto es, poder predecir cuál es el biocombustible que genera el mejor compromiso de mayor energía y menor concentración de gases, además de la menor emisión de partículas contaminantes, para que el gobierno tenga una planificación con los antecedentes y la información necesaria para decidir cuál de estos biocombustibles es mejor para importar, fortalecer o incentivar en el futuro.

Para esto, se están realizando estudios con distintos tipos de sustancias, como el CO, CO2, O2, NOx, HCT, HAPs, aldehídos y cetonas, además de investigar su producción distintos tamaños y concentraciones.

Cereceda concluye: “El uso de un biocombustible de menores emisiones no sólo presenta un beneficio desde el punto de vista de dejar de usar combustibles fósiles, lo que ya tiene implicancias positivas para el cambio climático, sino que además generaría un beneficio ambiental por ejemplo en salud, producto de la disminución de partículas o de otros contaminantes tóxicos”.

Profesores Cereced y Lapuerta

Los profesores Cereceda (izquierda) y Lapuerta (Derecha).


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