Semillas


Semilla, pepita, grano o simiente. Estas denominaciones, se utilizan para referirse a lo que da nacimiento a una nueva planta o vegetal.

Las semillas, se generan en el interior del fruto de plantas y vegetales, y son una parte esencial para su reproducción, ya que, cuando se dan las condiciones adecuadas, una nueva planta o vegetal, crecerá desde su semilla.

Sin embargo, hay muchos aspectos amplios sobre las semillas. ¿Quieres conocer mas acerca de ellas? Entonces sigue leyendo!

Semillas

¿Qué son las semillas?

La semilla es una parte del fruto de las plantas cuya función es dar origen a una nueva planta de la especie. Es la parte que contiene el embrión para el crecimiento de una futura planta.

En términos generales, podemos decir que las semillas son una parte fundamental en la reproducción de las plantas y vegetales. Sin embargo, no todas las plantas producen semillas, aunque las que no lo hacen son realmente una minoría.

A las plantas y vegetales que producen semillas, se las clasifica bajo el término de «espermatofitas», y dentro de esta categoría, se dividen dos subcategorías según el lugar de desarrollo y formación de las semillas. Las plantas que dan fruto, se clasifican como «angiospermas», y las que dan flores pero no dan fruto, se clasifican como «gimnospermas».

Las semillas contienen todo lo necesario para el desarrollo de una nueva planta o vegetal si se presentan las condiciones. El embrión de la planta, se encuentra dentro de la semilla, y por fuera, presentan un recubrimiento o capa protectora. Además, las semillas tienen los nutrientes para alimentar al embrión y conservarlo, hasta que éste germine y pueda tomar nutrientes y minerales de la tierra.

Tipos de Semillas

Podemos clasificar las semillas en varios tipos según su uso, según la planta en donde se genera o bien según su método de producción.

  • Semilla Criolla: Se le denomina semilla criolla a las semillas adaptadas al entorno por parte de las industrias agrícolas encargadas de su cultivo y producción. Éstas se efectúan mediante procesos de auto-consumo que evita la pérdida de biodiversidad, además de producir descendencia fértil, lo que permite obtener semillas a partir de ellas para seguir generando la especie.
  • Semillas Mejoradas: Estas semillas se denominan de esta forma ya que son escogidas por acción del hombre e implementadas por métodos como polinización controlada. Se adaptan a diferentes regiones y presentan ciertas propiedades modificadas por el hombre para poder facilitar, acelerar y mejorar la producción de especies.
  • Híbridos: Son el resultado del cruce entre dos variedades puras diferentes. Presentan ciertas características como rápido crecimiento, son mas fuertes y resistentes a las inclemencias del clima y presentan frutos de mayor calidad. Pueden generar buen fruto incluso con condiciones climáticas adversas o fuera de época.
  • Semillas Baby: Las semillas baby, son semillas que fueron mejoradas para impedir que el vegetal o fruto se desarrolle de forma completa. Como resultado, éstos resultan tiernos, y presentan diferentes aspectos tanto físicos como de sabor en comparación a un fruto normal. Sin embargo, a pesar de que el fruto no llega a desarrollarse de forma completa, los valores nutricionales no resultan reducidos en lo absoluto.

Estructura de las semillas

Las semillas constan de tres partes básicas:

  • un embrión
  • una fuente de nutrientes para el embrión
  • una cubierta de la semilla

El embrión es una planta inmadura de la que una nueva planta crecerá bajo condiciones apropiadas. El embrión tiene una capa de dos o más gimnospermas. La radícula es la raíz embrionaria. La plúmula es el vástago embrionario. La raiz embrionaria por encima del punto de unión de los cotiledones es el epicótilo, y por debajo del punto de unión es el hipocótilo.

Dentro de la semilla, por lo general hay un almacén de nutrientes para la planta de semillero que crece a partir del embrión.

La forma de la nutrición almacenada varía en función del tipo de planta. En las angiospermas, el alimento almacenado comienza como un tejido denominado endospermo, que se deriva de la planta madre a través de la doble fertilización.

El endosperma triploide por lo general es rico en aceite o almidón y proteína. En las gimnospermas, como las coníferas, el tejido de almacenamiento de alimentos es parte del gametofito femenino, un tejido haploide.

En algunas especies, el embrión está incrustado en el endospermo o gametofito femenino. En otros, el endospermo es absorbido por el embrión y crece dentro de la semilla en desarrollo, y los cotiledones del embrión se llenan de este alimento almacenado.

En la madurez, las semillas de algunas especies no tienen endospermo y se denominan semillas exalbuminosas.

La cubierta de la semilla (o testa) se desarrolla a partir del tejido, el tegumento, que originalmente rodea al óvulo. La cubierta de la semilla, en la semilla madura puede ser una capa fina como el papel (de maní, por ejemplo) o algo más sustancial (por ejemplo, en la acacia y el coco).

La cubierta de la semilla ayuda a proteger el embrión de una lesión mecánica y de la desecación, siendo parte fundamental de las semillas.

Cómo se producen las semillas

En la gran mayoría de los casos, la reproducción de las plantas y vegetales se efectúa de forma sexual. Cada planta presenta un proceso diferente de formación de la semilla, y los cambios que ésta tenga durante su maduración hasta completarse, son muy distintas unas de otras. Sin embargo, la reproducción sucede de formas similares.

En las plantas que presentan flores, la fecundación sucede en ellas como proceso que se denomina polinización. El gameto masculino, que es el polen que contiene los espermatozoides de la planta, éstos viajan por el aire o agua, obteniendo ayuda de agentes como el aire, o los insectos, y encuentra el órgano femenino.

El polen llega hasta el óvulo de la planta y allí comienza a generarse la semilla. En algunas plantas, pueden crecer tantas semillas como óvulos tenga. De esta forma, la flor comienza a cambiar y a dar paso al fruto donde se encontrarán las semillas. En otros casos, es la flor misma quién aloja a las semillas de la planta.

Para el caso de las plantas que no presentan flores, el proceso es un poco distinto y suele ser mucho mas lento. En este caso, los órganos reproductores de las plantas se encuentran en diferentes partes de la misma y en ciertas ramas.

Los órganos masculinos presentan sacos de polen, mientras que los órganos femeninos, que se encuentran en ramas mas altas por lo general, presentan el óvulo y por encima una estructura en forma de tubo. Cuando el órgano masculino se desarrolla, el mismo explota y libera cantidades de polen por el aire.

Éste viajará únicamente por acción del viento, sin animales o insectos que interfieran en el proceso, y llegarán hasta los órganos femeninos, donde el tubo polínico se encargará de transportar el polen hacia el óvulo y comenzará el proceso de desarrollo de una semilla.

Función de las semillas

A diferencia de los demás seres vivos, como los animales o los propios seres humanos, las planta y vegetales están limitadas en su capacidad de buscar las condiciones óptimas para su desarrollo y crecimiento.

Por ello, las semillas son el mecanismo eficaz de reproducción para las diferentes especies de plantas que las emplean, y se presentan en una diversidad de formas o de etapas para su correcto desarrollo y posterior crecimiento de una nueva planta.

La propagación, es la función clave para la reproducción de las especies vegetales mediante semillas.

Sin embargo, para que pueda crecer una nueva planta, las semillas deben lograr germinarse en el tiempo justo y en una localización adecuada. Cada especie plantea el mecanismo de reproducción mas adecuado.

Algunas plantas producen una gran cantidad de semillas para asegurarse de que al menos algunas pocas de ellas puedan germinar correctamente. Otras, envuelven las semillas en capas duras, que se van ablandando mediante acción climática o a causa de animales.

Otra función clave de las semillas, es servir de agente retardante. Con esto, el embrión se mantiene utilizando los nutrientes que contiene la propia semilla mientras espera las condiciones adecuadas para su germinación.

Función de las semillas como alimento

Sin lugar a dudas, las semillas presentan el papel clave de la reproducción de las plantas y vegetales. Sin embargo, también son buenas para el consumo, y presentan un papel clave en la dieta de muchos seres vivos, no sólo de los humanos, sino también varias especies animales que se alimentan de frutos y semillas, debido a la cantidad de nutrientes y minerales que contienen almacenados.

Muchas semillas presentan diversos nutrientes y son fuente de vitaminas, proteínas, grasas y aceites naturales. Pueden consumirse de forma cruda o cocida, o incluirse como parte de la elaboración de comidas.

A partir de algunos granos, como el trigo, maíz, cebada, entre otros, son molidos y pueden utilizarse para elaborar harinas. Algunas también se utilizan como especias o en la fabricación de bebidas.

Mas allá de ser una fuente de alimento, y además de su propósito de reproducción, las semillas también presentan diversas propiedades que la industria ha sabido explotar en diversos ámbitos, como lo es la higiene y el cuidado personal, e incluso también en el campo de la medicina.

Sin lugar a dudas, las semillas son un recurso sumamente valioso por el que debemos estar agradecidos a la naturaleza.

De esta forma, debemos aprender a preservarlos de la mejor forma, cuidando las especies vegetales y plantas que las producen, así como también su medio necesario para la vida y el desarrollo de su especie.


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